martes, 13 de noviembre de 2007

¿Pueden sobrevivir los humanos sin lenguaje?

El lenguaje en los seres vivos cumple dos funciones: una cognoscitiva y otra comunicativa. En el hombre, constituye la forma de existencia y de expresión del pensamiento; es también un medio útil para registrar y conservar los conocimientos obtenidos y transmitirlos a sus descendientes. Como resultado del grado de desarrollo que alcanza el lenguaje en el hombre, éste puede registrar y transmitirles las representaciones, conocimientos, etc. que ha obtenido. Esto ha permitido que el reflejo del mundo por parte del hombre se hiciera extraordinariamente rico y su cuadro de la realidad sea el más completo.

El lenguaje como medio de comunicación vincula a los seres vivos no sólo con el grupo social concreto, sino también con generaciones diferentes. Así se da la continuidad de las especies y las épocas históricas (biológica y socialmente). Mediante el lenguaje, las representaciones, conocimientos, sensaciones, etc. adquieren una forma material perceptible sensorialmente con lo que dejan de ser un patrimonio individual para convertirse en patrimonio de la sociedad. Esto transforma el lenguaje en un poderoso instrumento de influencia de unos hombres sobre otros, de la sociedad sobre el individuo.

Cualquier palabra o frase que emitimos, es producto de una serie de movimientos en los que intervienen varios órganos, que actúan regidos por el cerebro y que constituyen el aparato fonador. Estos órganos son: órganos de respiración, órganos de fonación y órganos de articulación.
* Órganos de respiración, también llamados cavidades infraglóticas, son: los pulmones, los bronquios y la tráquea.
Los pulmones tienen dos movimientos: la inspiración (absorción del aire) y la espiración (expulsión). La fonación se realiza en este segundo movimiento, más largo que el primero.
En la espiración, el aire contenido en los pulmones sale de estos y, a través de los bronquios y la tráquea, llega a la laringe.
* Órganos de fonación, cavidad laríngea. En esta cavidad se encuentran las cuerdas vocales, elemento clave del aparato fonador. Las cuerdas vocales son dos pequeños músculos elásticos. Si se abren y se recogen a los lados, el aire pasa libremente, sin hacer presión: respiramos. Si, por el contrario, se juntan, el aire choca contra ellas, produciendo el sonido que denominamos voz.

* Órganos de articulación, cavidades supraglóticas. Una vez que el aire ha llegado a la laringe podemos hablar de sonidos; sin embargo, donde se origina esa diversidad de sonidos es fundamentalmente en los órganos de articulación. El sonido es distinto según las posiciones de estos órganos al hablar. Son órganos de articulación: la cavidad nasal, que actúan como verdaderas cajas de resonancia.
La cavidad bucal está constituida por los labios, los dientes, los alvéolos, el paladar, la úvula o campanilla y la lengua.
El paladar está dividido en dos partes: paladar duro (zona prepalatal, mediopalatal y postpalatal) y paladar blando (zona prevelar y zona postvelar).
La lengua está dividida en ápice y dorso, dividido este último a su vez en predorso, mediodorso y postdorso.
Son órganos móviles: la lengua, los labios y el velo del paladar. Son inmóviles: los dientes, los alvéolos y el paladar duro.

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